La Asociación de Bomberos Voluntarios de Bernal realizó la tradicional Cena de Fin de Año en la que se entregan distinciones y reconocimientos especiales a los integrantes del Cuerpo Activo y la Reserva.
El momento de mayor emoción del acto fue el reconocimiento a los y las bomberos que salvaron la vida de un menor que llegó sin signos vitales al cuartel tras haber caído en una pileta.
El pequeño está ahora en perfecto estado de salud y junto a sus padres estuvieron en la entrega de la distinción a quienes le salvaron la vida.
Asimismo, tomaron juramento seis cadetes, tres de ellas mujeres que formarán parte del cuerpo activo.
En tanto Oscar Licta, jefe de los Bomberos, fue distinguido con el cargo más alto previsto en el escalafón: «Comandante General».