Esta madrugada, en el marco de un operativo realizado por la Municipalidad de Quilmes, la Policía Local secuestró una Ferrari Spider color roja y tras solicitarle al conductor los papeles de rigor, detectaron que tenía la patente adulterada.
El vehículo, de alta gama y llamativo por su color circulaba con la patente MZE 927 que tenía una cinta negra sobre una de las letras para confundir su identificación, y además, el conductor identificado como Marcelo Silva tampoco tenía registro ni ninguna otra documentación que acredite la propiedad del valioso auto.
La Municipalidad labró las actuaciones correspondientes que serán remitidas al Juzgado de Faltas.
Vaya!
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Perfecto, tienen que secuestrar todos los vehiculos con patentes tapadas, motos y autos.
Asi se acaba un poco la joda
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