El lavadero industrial ubicado en Almafuerte 114 de Bernal cerró sus puertas tras varios meses de conflicto con sus empleados que reclamaban el pago de sus sueldos en tiempo y forma.
El martes pasado, los operarios decidieron tomar la planta ya que no tenían respuestas del propietario, José Loschiavo.
Recién entonces comenzaron a recibir los telegramas y detectaron que hace tiempo no tenían ART, obra social ni aportes jubilatorios al día.
Sergio, uno de los despedidos, dijo que “el conflicto recrudeció en los últimos meses porque empezaron a pagar de a puchitos y nos quedaron dos meses de sueldo adentro”.
Sobre la posibilidad de armar una cooperativa, manifestó que “no tenemos capital para movernos”.