Carlos José Tissera y Eduardo Gonzalo Redondo difundieron una carta pastoral en la que destacaron la visita del Sumo Pontífice como un signo de esperanza en medio de las dificultades económicas y sociales. Además, convocaron a las comunidades de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui a fortalecer la oración, el diálogo y el compromiso con los sectores más vulnerables.
Los obispos de la Diócesis de Quilmes, Carlos José Tissera y Eduardo Gonzalo Redondo, difundieron una carta pastoral con motivo de la visita del papa León XIV a la Argentina, prevista entre el 8 y el 11 de noviembre. En el mensaje, convocaron a la comunidad a vivir la llegada del Sumo Pontífice como una oportunidad para renovar la fe, promover la unidad y profundizar el compromiso social de la Iglesia.
En el documento, dirigido a las parroquias, capillas, movimientos eclesiales y sociales, así como a los vecinos de Quilmes, Florencio Varela y Berazategui, los obispos señalaron que la visita se produce en un contexto atravesado por “incertidumbres económicas y dolores profundos”. Frente a esa realidad, consideraron que la presencia del Papa representa “un verdadero signo de esperanza” y una invitación a construir una patria de hermanos.
Un llamado a la paz, el diálogo y la unidad
En uno de los ejes centrales de la carta, Tissera y Redondo destacaron que tanto el papa Francisco como León XIV vienen insistiendo en la necesidad de que los cristianos sean “puente y jamás muro”.
En ese sentido, remarcaron que la llegada del Pontífice no debe entenderse como un acontecimiento meramente social o institucional, sino como una visita pastoral que propone reconstruir la paz, el diálogo y la solidaridad entre los argentinos.
También convocaron a superar los desencuentros y avanzar hacia la reconciliación y la fraternidad, con la justicia y la paz como fundamentos para toda la sociedad.
El compromiso con los sectores más vulnerables
Los obispos pusieron especial énfasis en la identidad de la Diócesis de Quilmes, que cumplió 50 años y cuya historia está marcada por el impulso pastoral del padre obispo Jorge Novak y por una opción preferencial por los pobres y los sectores más vulnerables.
A partir de esa tradición, plantearon la necesidad de profundizar una Iglesia cercana a quienes sufren, capaz de ofrecer consuelo y escucha, fortalecer la cultura del encuentro y promover la participación en las familias, las organizaciones y los barrios.
Asimismo, destacaron la importancia de una Iglesia sinodal, en la que todos tengan lugar y voz, y que continúe desarrollando una tarea misionera al servicio de la comunidad.
La dignidad humana frente a la indiferencia
Otro de los puntos destacados del mensaje es la defensa de la dignidad humana frente a las lógicas de exclusión y descarte. En ese marco, los obispos sostuvieron que la grandeza de una comunidad no debe medirse por la eficiencia de sus sistemas o el poder de sus recursos, sino por su capacidad de reconocer y cuidar a cada persona.
La carta también plantea que la técnica, la economía y la vida social deben estar al servicio del desarrollo humano integral y del bien común, en lugar de profundizar la fragmentación y la indiferencia.
Cómo se preparan las comunidades para la llegada del Papa
De cara a la visita de León XIV, los responsables de la Diócesis de Quilmes convocaron a las comunidades parroquiales, educativas y sociales a desarrollar distintas iniciativas de preparación.
Entre ellas, propusieron intensificar la oración mediante celebraciones, encuentros de espiritualidad y el rezo comunitario del rosario; promover espacios de reflexión sobre las enseñanzas del Papa, especialmente en torno a la paz, el cuidado de la casa común y la atención a los sectores excluidos; y llevar adelante acciones concretas de solidaridad en los barrios.
En este último punto, reafirmaron su compromiso con la búsqueda de “Tierra, Techo y Trabajo para todos”, a través de iniciativas de ayuda fraterna que permitan transformar la preparación para la visita en acciones concretas.
Finalmente, Tissera y Redondo expresaron su deseo de que el entusiasmo por la llegada del Pontífice se traduzca en una renovación espiritual y misionera para la diócesis, en continuidad con el camino pastoral impulsado por el tercer Sínodo diocesano.
El mensaje concluye con una invocación a Nuestra Señora de la Inmaculada Concepción, patrona de la Diócesis de Quilmes, para que acompañe a las comunidades en este camino de preparación.