Pascual Donato Morel murió este viernes a los 71 años. Durante décadas recibió a miles de personas en El Campito, en la zona de La Colonia, donde acudían en busca de alivio y esperanza. Sus restos serán velados en el lugar que se convirtió en el punto de encuentro de su comunidad.
Pascual Donato Morel, conocido en Florencio Varela y en distintos puntos del país como el Hermano Pascual, murió este viernes a los 71 años. Su fallecimiento generó pesar entre las personas que durante décadas se acercaron a verlo y que encontraron en su figura un referente de la fe popular.
Nacido en Villa Guillermina, Santa Fe, Pascual llegó a convertirse con el paso de los años en una figura profundamente vinculada a Florencio Varela. Su historia quedó ligada a El Campito, en la zona de La Colonia, donde recibió a miles de personas que llegaban con distintas situaciones personales, muchas de ellas atravesadas por la enfermedad, el dolor o la desesperación.
Durante décadas, su nombre trascendió las fronteras del distrito. Personas de distintos lugares se acercaban hasta El Campito con la esperanza de encontrar allí una palabra de alivio, acompañamiento o consuelo.
La historia del Hermano Pascual se transformó así en uno de los fenómenos de religiosidad popular más particulares de Florencio Varela y de la zona sur del Gran Buenos Aires. Con el paso de los años, fueron numerosos los testimonios de quienes aseguraban haber encontrado en sus encuentros una respuesta o una experiencia de fe.
Ahora, tras su muerte, sus restos serán velados en El Campito, el lugar que durante tantos años fue escenario de sus encuentros con la comunidad y que quedó definitivamente asociado a su historia.
A los 71 años, murió el Hermano Pascual, pero su figura y el recuerdo de quienes lo acompañaron durante décadas permanecerán ligados a ese lugar de Florencio Varela al que miles de personas llegaron buscando esperanza.