Patrimonio histórico de Quilmes a la basura: el descargo de de la desarrolladora dejó sin respuesta una pregunta clave

El descargo publicado por Mariani Desarrollos, luego de que se viralizaran las imágenes de cientos de libros históricos abandonados en Alem y Moreno frente a la antigua vivienda del ex intendente de Quilmes Rodolfo Adalberto López buscó explicar cómo terminó ese material en la vía pública. Sin embargo, dejó un dato central sin precisar: quién fue la persona a la que, según la empresa, se le donaron los libros y que posteriormente los habría abandonado.

En su publicación, la desarrolladora sostiene que los ejemplares fueron entregados a una persona que manifestó interés en recibirlos. Pero no identifica quién fue ese destinatario, ni explica en qué circunstancias los libros terminaron nuevamente en la calle. Tampoco se precisa cuándo se produjo la supuesta donación ni qué cantidad de ejemplares fueron retirados.

El dato resulta relevante porque las imágenes que se difundieron mostraban una importante cantidad de libros, muchos de ellos antiguos, tirados sobre la vereda y expuestos al deterioro. La situación generó preocupación entre vecinos y entidades vinculadas con la preservación de la historia y el patrimonio quilmeño.

Mariani Desarrollos explicó además que, al momento de retirar los objetos de la propiedad, desconocía el valor histórico que podían tener algunos de esos ejemplares. La empresa aseguró que, al tomar conocimiento de lo sucedido, también se vio sorprendida por el destino que tuvieron.

Pero el descargo no despeja la principal incógnita que quedó instalada tras el hallazgo: si los libros fueron efectivamente donados, quién los recibió y por qué terminaron abandonados en la calle.

¿QUÉ DICE EL DESCARGO?

A través de un posteo de Instagram, Mariani Desarrollos explicó lo sucedido.

A continuación, la transcripción completa.

Estimados quilmeños, querida comunidad de la que estamos muy orgullosos de formar parte:

Debido a los eventos sucedidos en los últimos días, nos vemos en la necesidad de aclarar algunas situaciones.

En primer lugar, queremos precisar que la familia López (y sus herederos) tuvo acceso a la propiedad durante un período prolongado posterior a la venta para retirar los objetos de valor que allí quedaran. Solo tras este proceso se procedió a retirar los elementos restantes que se encontraban en los departamentos.

En segundo lugar, como es nuestra costumbre, todos los objetos que pudieran tener algún valor para alguien fueron donados a quienes nos los solicitaron, ya fuera ropa, muebles o, en este caso, libros.

Estos libros fueron dejados en el lugar por los propietarios anteriores; desconocíamos que entre ellos había documentos valiosos desde un punto de vista histórico y cultural. Cuando nos fueron solicitados, accedimos a donarlos con la mejor intención, desconociendo por completo que iban a ser destruidos en la vía pública por la persona que nos los pidió. Jamás los habríamos entregado de haber sabido que tendrían ese destino.

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