Mayra Mendoza habló sobre la Ley Ema en un encuentro contra las violencias digitales

La diputada provincial, Mayra Mendoza, participó este martes de la jornada “Violencias Digitales con Niños, Niñas y Adolescentes (NNYA)”, que se desarrolló en el Instituto de Formación Docente y Técnica (ISFDT) Nº 24, en Bernal, donde se brindaron herramientas para detectarlas, prevenirlas y garantizar los derechos desde la escuela, y el rol y la articulación de la Justicia, las instituciones educativas y el entorno digital para proteger a las NNYA frente a las violencias online.

Luego de agradecer a los organizadores, y a las autoridades educativas, municipales y judiciales, Mayra se refirió a la Ley Ema, que ella presentó semanas atrás en la Legislatura provincial: “Lleva el nombre de Ema, que es una niña de 15 años que en agosto de 2024 decidió quitarse la vida por no poder mediar por una viralización sin consentimiento de imágenes privadas de ella. Y esto, en el término de 48 horas, circuló en el cole. Ema, no pudo hablar con su mamá cuando llegara de trabajar, no tuvo posibilidad de decírselo, y decidió terminar con su vida”.

Y enfatizó: “Con Laura Sánchez, la mamá de Ema, que es otra mujer muy admirable, a menos de 2 años presentamos la ley. En junio del 2026 presentamos la ley provincial, pero inmediatamente, que sucedió lo de su hija, intenta superarse en ese dolor tan profundo que tiene, tratando de organizar conciencia con otros y con otras. Ese es el modo en que Laura buscó y busca, y atraviesa lo que puede significar la pérdida física de su hija”.

“La Guía Ema está a disposición de todos los estudiantes y los establecimientos”, sostuvo la diputada provincial, y agregó que “todo lo que tenemos que ver es cómo abordamos nuestra vida digital. Lo que sucede en la pantalla también forma parte de la vida real y lo que le pasó a Ema le puede estar pasando a muchos, no solamente de adolescentes, sino de personas. Que el algoritmo te tira ciertas cosas que te terminan carcomiendo la cabeza por cualquier tema en particular. Y esto no es casualidad. Las pantallas, los algoritmos son herramientas de diseño de un poder que quiere dominar, y que todos nosotros y nosotras, somos esas presas que necesitan poder tener dominadas para que podamos pensar y accionar de determinada manera”.

Y destacó: “Tenemos que tener un pensamiento crítico respecto a lo que significa la vida digital, y también tener mucha conciencia de que depende de nosotros también una autorregulación de qué hacemos con lo que sucede y se inicia en la vida digital. La ley Ema es una propuesta para, en principio, la educación pública y especial. No es una carga más para los trabajadores de la educación, para los docentes. Son herramientas para poder abordar cualquier situación que se presente y que un estudiante venga y diga ‘me está pasando esto’, porque eso es lo que necesitamos. Que todos podamos contar con todos y con todas entre nosotras, pero, sobre todo, los más jóvenes, los estudiantes, que puedan contar con ese adulto responsable, con ese referente de la escuela para poder decir ‘me está pasando esto’, y que nosotros sepamos cómo podemos reaccionar”.

“El hecho de poder aportar una herramienta que sea de formación sobre violencia digital, deep fakes, el uso ético de la inteligencia artificial, sobre qué hacer, con una cosita chiquitita, qué hacer cuando llega algo que nosotros no pedimos y que seguramente daña a la otra persona si es compartido. Comenzar por eso. Son cosas que transforman una situación que puede terminar en algo fatal. Quienes estamos acá queremos hacer el bien al otro, queremos una comunidad mejor, necesitamos ser mayoría los que creamos en que construir es un acto de coraje, porque todo lo que nos ofrecen es destrucción, es violencia, es crueldad, es individualizarnos”, aseguró.

Mayra remarco que “la Ley Ema es un aporte a que podamos conocer un poco más sobre estos temas. A que se pueda humanizar la digitalidad con el doble desafío que tenemos hoy, de profundizar nuestra humanidad y, además, de humanizar la digitalización. Y que en este lugar que está sucediendo, podamos también tener principios, valores, respeto y conciencia de que estamos tratando con una identidad digital, pero que también es parte de una ciudadanía, del mundo y de ese entorno digital. Hay que construir una ciudadanía digital que tenga los mismos aspectos que nosotros pretendemos tener cuando nos juntamos en el aula, cuando nos juntamos en el centro de estudiantes, cuando hablamos con nuestra familia en casa. Que esté mediada por el amor, por el respeto, por la solidaridad, por valores, por la empatía; de eso se trata”.

“Me parece fundamental que lo conozcan todos y todas, a disposición, hoy como diputada, siempre trabajando por Quilmes, por la Argentina en general. Pero este asunto, y para siempre, está en nuestras manos. Así que con el corazón y para adelante: a trabajar, gestionar, militar, organizarse, y que las adversidades no sean más fuertes que nuestras ganas de estar bien entre nosotros y de salir adelante como país”, finalizó.

El proyecto lleva el nombre de Ema, una adolescente bonaerense que se quitó la vida el 24 de agosto de 2024, tras la viralización no consentida de imágenes íntimas en su entorno escolar. El texto fue trabajado conjuntamente con Laura, la mamá de Ema, y organizaciones especializadas como Faro Digital, Ley Olimpia Argentina y Defensoras Digitales.

Está iniciativa contempla, entre otras cuestiones, la incorporación del inciso «z bis» a la ley Nº 13.688 (de Educación Provincial), para brindar formación integral sobre el uso responsable de las tecnologías; la inclusión en la currícula de temas de consentimiento, privacidad, derechos digitales y el uso ético y crítico de la Inteligencia Artificial; la actualización de las guías escolares para incluir protocolos específicos de violencia digital que aseguren el cese de la vulneración, el resguardo de la prueba digital y la no revictimización de los estudiantes; y la capacitación obligatoria y continua en prevención de violencias digitales para todo el personal del sistema educativo.

El encuentro estuvo organizado por el Centro de Estudiantes del ISFDT 24, la Diócesis de Quilmes y la UNQ, y contó con la presentación a cargo del director anfitrión, Walter Muscolo; la palabra de distintas autoridades de educación; de la secretaria de Mujeres, Diversidades y Derechos Humanos de Quilmes, Bárbara Cocimano, que explicó la ordenanza municipal del cupo laboral para víctimas de trata, y del titular de la UFI Nº 8, el fiscal adjunto del Departamento Judicial Quilmes, Daniel Ichazo, referente en delitos conexos a la trata de personas, violencia infantil y grooming, entre otras autoridades y funcionarios comunales.

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