La Delegación de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas de Quilmes desarticuló un búnker de expendio de estupefacientes que funcionaba en el interior de Villa Itatí, en Bernal Oeste, y detuvo a una mujer de 23 años acusada de comercializar drogas en el barrio. El operativo se concretó a partir de información estratégica y soporte técnico brindados por la Secretaría de Seguridad del Municipio de Quilmes.
La investigación, que se desarrolló durante varios meses, estuvo coordinada por la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) Nº 20 de Quilmes, a cargo de la fiscal Clarisa Antonini, con la intervención de la ayudantía fiscal del Dr. Gustavo Aráoz y la autorización del Juzgado de Garantías Nº 1, encabezado por el Dr. Juan José Anglese.
Tras reunir pruebas mediante tareas de vigilancia y seguimientos encubiertos, efectivos de la Policía Antidrogas realizaron dos allanamientos simultáneos sobre una vivienda particular y una estructura utilizada exclusivamente para el acopio y la venta de estupefacientes dentro del asentamiento.
Durante los procedimientos, los investigadores lograron aprehender a la principal sospechosa de la causa y secuestraron alrededor de 150 envoltorios de nylon con clorhidrato de cocaína fraccionada y lista para su comercialización. Además, incautaron dinero en efectivo en billetes de baja denominación, presuntamente proveniente de la actividad ilícita, y un teléfono celular que será sometido a pericias para determinar posibles vínculos con otras personas involucradas en la maniobra.
La mujer quedó a disposición de la Justicia y fue imputada por infracción a la Ley 23.737 de Estupefacientes.
Desde el Municipio destacaron que este tipo de procedimientos forman parte de las políticas impulsadas en el marco del Plan de Inversión Municipal para la Prevención del Delito, implementado durante la gestión de la intendenta Mayra Mendoza. Entre las principales acciones se encuentran la construcción de las comisarías Quilmes 10ª, en Don Bosco, y Quilmes 11ª, en el barrio La Paz; la incorporación de más de 300 patrulleros; y la instalación de alarmas comunitarias y tótems de seguridad en plazas y espacios públicos, con el objetivo de fortalecer la prevención y mejorar la calidad de vida de los vecinos y vecinas del distrito.