Centros de Jubilados y Adultos Mayores se manifestaron frente a la sede del PAMI ubicada en la intersección de Andrés Baranda y Carlos Pellegrini, en Quilmes, para visibilizar los problemas que atraviesan con la obra social y reclamar respuestas urgentes.
La protesta se dio en continuidad con el reclamo que un día antes habían encabezado trabajadores de Terapia Intensiva del PAMI en el mismo lugar, quienes expusieron el conflicto que atraviesa el organismo a nivel nacional. En ambos casos, el eje estuvo puesto en la falta de recursos, demoras en prestaciones y el impacto directo tanto en el personal como en la atención a los afiliados.
Con banderas y carteles, los jubilados denunciaron dificultades para acceder a médicos de cabecera, conseguir medicamentos, obtener autorizaciones para estudios y cubrir necesidades básicas vinculadas a la salud.
“Somos jubilados con la mínima, maltratados por PAMI. Esto tiene que ser visible y tiene que parar. Cuando entramos nos dicen mentiras, nos amenazan, nos maltratan. Nos quitaron un montón de derechos y van por mucho más. No tenemos silla de ruedas, no tenemos pañales, no tenemos remedios”, expresó una de las manifestantes.
Otra jubilada remarcó el impacto económico: “Venimos a reclamar porque no nos dan nada. Nosotros aportamos para tener una jubilación digna, pero con 300 mil pesos, ¿qué hacés? Por mes gasto 80 mil pesos en medicamentos, cuando antes no pagaba nada. No podemos pagar ni los impuestos”.
También hubo testimonios que reflejaron las demoras en la atención médica. “Trabajé casi 40 años y me dieron la mínima. La diabetes la vamos peleando, pero ahora tengo que esperar tres meses porque perdí el turno para el diabetólogo. Es un problema con todo”, señaló un jubilado.
En la misma línea, otro manifestante advirtió sobre la gravedad de la situación: “Los jubilados estamos pasando por un tiempo de terror. Nuestra salud está librada a la suerte. Si tenemos que esperar que PAMI solucione, es imposible. A los médicos no les pagan o les bajan el sueldo, y muchos se están yendo”.
La jornada volvió a poner en evidencia una crisis que, según denunciaron, afecta tanto a los afiliados como a los trabajadores del sistema, y que se repite en distintos puntos del país. Mientras tanto, los jubilados aseguraron que continuarán con las medidas hasta obtener respuestas concretas.