Federico Damián Martínez tenía 36 años, vivía en Temperley y era padre de cinco hijos. El sábado por la tarde perdió la vida en un trágico accidente ocurrido sobre la avenida 12 de Octubre, entre las calles 390 y 393 del barrio Kolynos, en Quilmes Oeste.
Según reconstruyó su familia, Federico volvía de pescar desde la Ribera de Quilmes junto a uno de sus hijos, de 11 años. Había salido de trabajar y decidió aprovechar la tarde para compartir un momento con el nene. En ese trayecto, la moto que conducía impactó contra una soga —o cable— que cruzaba la calzada y que había sido colocada para interrumpir el tránsito por la realización de un corso.
Daniel, cuñado de la víctima, relató el dramático momento: “El sábado a las 19, en 12 de Octubre y 393 en Quilmes, mi cuñado de 36 años, Federico, iba con su hijo a pescar. Estaban yendo a pasear, había salido Fede del trabajo y cuando va con la moto por esa avenida se cruza con un cable”.
El familiar explicó que el impacto le provocó una lesión gravísima en el cuello. “Lamentablemente fue una lesión muy grave donde pierde sangre y también era una lesión irreversible. También iba con su hijo de 11 años atrás, ambos llevaban casco, ambos iban a una velocidad normal para esa calle y la lesión tan fuerte le provocó la muerte”, agregó.
El niño sufrió heridas leves y se encuentra fuera de peligro.
Federico fue despedido este lunes por familiares y amigos. Sus restos recibieron sepultura en el cementerio de Lomas de Zamora, en medio de un profundo dolor.
Tras el hecho, desde el Municipio de Quilmes señalaron que “el corso no estaba autorizado”. La Justicia investiga ahora cómo fue colocado el elemento que cortaba la calle y las responsabilidades por la muerte del vecino, cuya historia conmovió a toda la comunidad.