Un empleado una metalúrgica que realizaba, junto a otros trabajadores, un corte en Yrigoyen y Matheu, se tomó a golpes de puño con un inspector que intentó pasar con una camioneta.
Todo sucedió en el marco de una protesta que encabezaban los trabajadores de la empresa AIRMO SA , quienes denuncian una “persecución” por parte del Municipio hacia la metalúrgica, tras haberse quedado sin suministro eléctrico por decisión de la Agencia de Fiscalización.
“Venimos hace dos años perseguidos por el Municipio de Quilmes, porque hay denuncias de vecinos que adjudican ruidos molestos. Por eso hicimos un cerrado para atenuar los ruidos. Demostramos buena voluntad”, contó Leonel, quien agregó que desde el municipio “nunca nos dieron los resultados de las mediciones” y que tomaron la postura por “tener la habilitación precaria vencida”. “Somos más de 15 familias que hoy se nos niega el derecho a trabajar”.