El Departamento de Pastoral Social de la Diócesis de Quilmes emitió un comunicado en el que hace referencia a la toma de tierras en el frigorífico Penta.
A continuación, el comunicado completo:
Como es de público conocimiento, el lunes 15 de enero del corriente año en horas de la noche se produjo una toma de tierras privadas pertenecientes a la empresa PENTA S.A. cito en la calle Lamadrid entre el arroyo San Francisco y la calle 395 de Bernal Oeste, partido de Quilmes. Los asentados constituyen un grupo de aproximadamente 200 familias.
En los últimos días, han trascendido versiones injuriosas y malintencionadas que afirman que sacerdotes de nuestra diócesis fueron actores principales o de algún modo participaron en la organización de la toma de tierras privadas, o bien que “incitaron” a ellas. Una práctica semejante constituiría un delito tipificado en el código penal argentino. Queremos expresar categóricamente que esas versiones son falsas.
Nuestra Diócesis de Quilmes tiene una clara postura frente a la dignidad de quienes menos tienen. Junto al Papa Francisco proclamamos: «Tierra, Techo y Trabajo». El organismo pastoral que acompaña e interviene en estas temáticas que afectan a la población en toda la jurisdicción de la diócesis es el Departamento de Pastoral Social de la Vicaria de Solidaridad, de probada trayectoria en el diálogo y la colaboración para que estas problemáticas puedan resolverse.
Por lo arriba expresado y a pedido de los vecinos involucrados, entre el lunes 15 y el miércoles 17 representantes de la Vicaría de Solidaridad estuvieron presentes para escuchar y acompañar en gestiones frente a las autoridades municipales, más específicamente ante las secretarías de Gobierno y Derechos Humanos y de Desarrollo Social del Municipio de Quilmes, a la espera de que se expida el Juzgado de Garantías Nº 2 de dicho distrito.
Emitida por el Juzgado la orden de desalojo y cumplida su ejecución por la policía, hemos suspendido el acompañamiento. Lo volveremos a retomar, en conformidad escrita y firmada por los vecinos, agotando todas las instancias de diálogo posibles y los caminos que marca la ley, respetando el Estado de Derecho como marca la Constitución Argentina.