La comunidad barrial y parroquial del barrio IAPI marchó por las calles con pancartas bajo dos lemas: #NiUnPibeMenosporlaDroga y Por nuestras calles sin violencia.
El objetivo fue reclamar por la vida, por la verdad, por la justicia y por la paz.
Fue para respaldar al padre Jorge “Chicho” Cloro (párroco de la parroquia Espíritu Santo y delegado episcopal de la Pastoral de Adicciones y Drogadependencia de la Diócesis de Quilmes) y su comunidad parroquial luego de las amenazas de muerte por su trabajo en favor de la vida de los niños y jóvenes con fuertes iniciativas que tienden a alejarlos de las drogas proponiéndolo alternativas de desarrollo y promoción humana.
Partió desde la Plaza Linch (Calle 175 y Linch) y llegó al centro parroquial Espíritu Santo (175 bis y Chaco), en Bernal Oeste.
El secretario general de ATE Quilmes, Claudio Arévalo estuvo en el lugar y destacó su compromiso con la comunidad y con el sacerdote: «venimos a estar al lado del Padre y de los vecinos que vienen reclamando un futuro sin drogas para sus hijos».
El dirigente reclamó al gobierno municipal que aplique la ley 13298 de protecciòn de niñas y niños más vulnerables ya que consideró que «tenemos un estado ausente. Por eso avanza la droga matando a nuestros pibes. Como organización gremial, le venimos a decir a padre Jorge que no está solo, miles de trabajadores están con él para sacar a los pibes de la droga».