Se realizó el acto académico de fin de curso en la Escuela de Panadería que funciona en el Centro de Panaderos de Quilmes, de Gran Canaria 556.
Rubén Salvio, titular de la institución, destacó la presencia de representantes de los molinos más importantes del país, de referentes de otros centros de panaderos y de funcionarios de la Municipalidad de Quilmes.
«Después de 8 o 9 años que soñaba con poner escuelas de panadería en distintos lugares del país, llegué a colocar 7 (N.de la R cuando fue presidente de la Federación de Panaderos de Argentina), la de Quilmes es una de las mejores escuelas.Me pone contento porque no fue un sueño en vano», expresó Salvio.
El dirigente destacó el apoyo de la Municipalidad de Quilmes: «siempre confió en nosotros y cada vez confía más porque tenemos todo armadito. No es como en cualquier lado. Nos apoyan con las horas cátedra de de los profesores y con mercadería. Además, todo lo que se produce acá lo donamos a comedores del partido».
Sobre la situación del sector panaderil, Salvio consideró que «está un poco difícil. Pero el que escuchó al dirigente e invirtió en reformar su local, todavía tiene paño para bancarse algún problemita».