A 50 años del golpe, Mayra Mendoza marchó desde la ex ESMA y advirtió sobre “similitudes” con el presente

En el marco de la movilización por los 50 años del golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la diputada provincial y intendenta de Quilmes en uso de licencia, Mayra Mendoza, participó de la marcha que partió desde la ex ESMA, pasó por San José 1111 y tuvo como destino final la Plaza de Mayo.

Durante la jornada, la legisladora remarcó el carácter histórico de la movilización y convocó a una reflexión colectiva: “Es un día de mucha reflexión. Insisto siempre con que reflexionemos en familia. La salida es colectiva, hay que generar conciencia y cuidar nuestra democracia”.

Mendoza sostuvo que el contexto actual presenta paralelismos con el modelo económico de la última dictadura. “Lamentablemente vemos hoy características muy similares de aquel plan económico con la realidad de Milei. Martínez de Hoz quebraba bancos y hacía negocio con la especulación financiera, y Milei hace lo mismo con las criptomonedas y la estafa Libra. No es coincidencia, es una continuidad de un modo de gobernar la Argentina”, afirmó.

En ese sentido, consideró que “los cómplices civiles de la dictadura llegaron a gobernar por los votos” y advirtió que eso implica un desafío para la democracia que requiere el compromiso de toda la dirigencia política y la ciudadanía.

Uno de los ejes centrales de sus declaraciones fue la situación judicial de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner. “No estamos viviendo una democracia plena con la principal líder opositora presa. Cristina es una mujer inocente que está cumpliendo una condena injusta”, expresó, y agregó que existe un “debilitamiento de las instituciones” y una “proscripción” del principal partido opositor.

Además, Mendoza vinculó el presente con hechos de represión y conflictividad social: “La dictadura fue un proyecto marcado por la violencia y el odio. Hoy vemos situaciones similares, como la represión a jubilados o hechos que generan miedo y enfrentamiento en la sociedad, cuando lo que necesitamos es paz y unidad”.

En el plano económico, la dirigente advirtió sobre un deterioro en las condiciones de vida: “Hay cada vez más pobres, la clase media se endeuda y el salario no alcanza. Es la misma miseria planificada que llevó adelante la dictadura”, sostuvo.

También cuestionó las políticas del gobierno nacional en materia laboral y de recursos naturales, al señalar que “están en riesgo los derechos de los trabajadores y se avanza en un modelo de extractivismo y saqueo”, lo que consideró parte de una “decisión política de destruir la Argentina”.

A pesar del diagnóstico crítico, Mendoza remarcó la importancia de la participación y la esperanza: “No hay que quedarse de brazos cruzados. Necesitamos más compromiso para revertir este presente. No nos pueden quebrar”.

En esa línea, reivindicó la militancia política y la organización colectiva como herramientas de transformación: “Somos una generación que volvió a creer en la política con Néstor y Cristina. La salida siempre es política y colectiva”.

Finalmente, subrayó la necesidad de fortalecer el sistema democrático: “Es fundamental volver a tener una Justicia independiente para poder vivir plenamente en democracia”, y concluyó que la reconstrucción del país está ligada a la figura de la ex mandataria: “Sin Cristina libre no hay posibilidad de recuperar la Argentina”.

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