Murió Jorge Berges, el médico genocida condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad


Jorge Berges, el médico quilmeño condenado a prisión perpetua por delitos de lesa humanidad, murió en las últimas horas mientras cumplía prisión domiciliaria en su casa ubicada sobre la calle Madres de Plaza de Mayo (ex Magallanes) al 1.400 de Quilmes Oeste.

Berges fue uno de los médicos que integró el aparato represivo del terrorismo de Estado. Durante la dictadura, “asistía” a personas detenidas en centros clandestinos de detención, donde tuvo un rol activo en torturas, además de haber sido condenado por delitos sexuales, apropiación de bebés nacidos en cautiverio y otros crímenes de lesa humanidad.

Por estos hechos fue juzgado y condenado a la pena máxima, aunque cumplía la condena bajo el régimen de arresto domiciliario por razones de salud.

Expulsado del Círculo Médico

Como sanitarista fue expulsado del Círculo Médico de Quilmes a mediados de los años 80 en una asamblea presidida por el entonces titular, doctor Eduardo Penhos, de enorme compromiso con los derechos humanos.

El doctor Penhos presidía el CMQ cuando en 1987 el torturador Jorge Bergés solicitó su reingreso a la entidad. Penhos llamó a una asamblea extraordinaria de afiliados, y pese a que patrulleros rodearon la entidad de manera intimidatoria, realizaron el cónclave y la consiguiente votación. Bajo la decidida conducción de Penhos, 170 médicos rechazaron la reincorporación del médico torturador.

DE MAGALLANES A MADRES DE PLAZA DE MAYO

Berges residía en la calle Madres de Plaza de Mayo, ex Magallanes. El cambio de denominación de la calle fue dispuesto por el Concejo Deliberante de Quilmes con el objetivo de visibilizar que en ese domicilio residía un genocida condenado, en una clara señal de repudio social a los crímenes cometidos durante la última dictadura cívico-militar.

La muerte de Berges se produjo sin que haya aportado información sobre el destino de personas desaparecidas ni sobre los niños y niñas apropiados durante el terrorismo de Estado, una deuda que permanece abierta con la sociedad argentina y con las banderas de Memoria, Verdad y Justicia.

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