Las 62 Organizaciones Peronistas de Quilmes, Berazategui y Varela difundieron un extenso documento en el que expresaron su rechazo total y absoluto al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional, al que calificaron como “regresivo” y como uno de los ataques “más brutales y sistemáticos” contra el movimiento obrero en la historia del país.
En la declaración, fechada el 4 de febrero de 2026, las organizaciones sindicales y políticas advirtieron que la iniciativa oficial, presentada el 11 de diciembre de 2025 y cuyo tratamiento está previsto en sesiones extraordinarias del Senado, no busca modernizar el derecho del trabajo sino destruir el sindicalismo argentino, precarizar el empleo y despojar a los trabajadores de derechos conquistados durante décadas.
Según el documento, la reforma ataca de manera directa la negociación colectiva por rama de actividad, fomenta la fragmentación sindical mediante la creación de sindicatos de empresa y debilita la representación de los trabajadores, dejándolos “indefensos frente al poder económico concentrado”.
Además, las 62 Organizaciones alertaron sobre la restricción extrema del derecho de huelga, la criminalización de la protesta social, las limitaciones a la actividad sindical dentro de los lugares de trabajo y el desfinanciamiento de los sindicatos, a través de la eliminación de mecanismos de recaudación y el debilitamiento de los aportes solidarios.
Otro de los puntos cuestionados es la afectación directa a las obras sociales sindicales, que —según remarcaron— cumplen un rol fundamental en la atención de la salud de millones de trabajadores y sus familias, y que podrían quedar al borde del colapso ante la reducción de aportes y la apertura a una privatización encubierta.
En el plano institucional, el documento también advierte sobre la eliminación progresiva de la Justicia del Trabajo especializada, lo que implicaría una pérdida de garantías para los trabajadores a la hora de reclamar por sus derechos.
Las organizaciones señalaron que el impacto de la reforma sería especialmente grave en Quilmes, Berazategui y Varela, distritos con una fuerte tradición industrial y sindical, donde miles de trabajadores del comercio, la industria, el transporte, la construcción, la salud y otros sectores verían deterioradas sus condiciones laborales.
Finalmente, las 62 Organizaciones Peronistas realizaron un llamado a la unidad y a la resistencia, convocando al conjunto del movimiento obrero, a los trabajadores, a los legisladores nacionales y a las autoridades municipales a pronunciarse y actuar contra el proyecto. En ese marco, se declararon en estado de alerta y movilización permanente, reafirmando su compromiso con la defensa del movimiento obrero organizado y los derechos de la clase trabajadora.
“No pasarán”, concluye el documento, que reivindica la doctrina peronista y el legado de Juan Domingo Perón y Eva Perón como pilares de la justicia social.