Una situación de extrema tensión se vivió este lunes por la tarde en distintos puntos de la Costa Atlántica bonaerense, cuando un fenómeno inusual, calificado por testigos y especialistas como un “mini tsunami”, provocó al menos una víctima fatal y más de 35 personas heridas. El epicentro se registró en Santa Clara del Mar y Mar Chiquita, aunque el impacto también se sintió con fuerza en Mar del Plata, desde Camet hasta el Torreón del Monje.
Según relataron turistas y vecinos, alrededor de las 16.30 el mar se retiró de manera repentina varios metros, generando sorpresa y alarma entre quienes se encontraban en la playa. Minutos después, una sucesión de olas de gran tamaño avanzó con violencia sobre la costa, arrastrando reposeras, bolsos, sombrillas y todo lo que encontraba a su paso.
Una mujer quilmeña que se encontraba en la playa Punta Iglesia, en pleno centro de Mar del Plata, describió el momento de pánico: “Yo estaba sentada leyendo. De repente el mar empezó a rugir y comencé a escuchar los gritos de la gente. En segundos, el agua me llegó a las rodillas y empezó a llevarse sombrillas y todo lo que había a su paso. Los guardavidas estaban desesperados sacando gente y pidiendo que por favor abandonen el agua”, explicó María Julia Bottaso, quien está pasando sus vacaciones en Mar del Plata.
El fenómeno se dio en una jornada de calor extremo y con el cielo totalmente despejado. Una vez que la situación se normalizó, la playa sufrió una «invasión» de alguaciles (libélulas grandes) que suelen aparecer ante temperaturas extremas.
De acuerdo a información oficial y a lo reportado por la Agencia Noticias Argentinas, el fenómeno se manifestó con mayor intensidad en la zona de California Beach, en Santa Clara del Mar, una localidad de unos 5 mil habitantes ubicada a 20 kilómetros de Mar del Plata. Allí, quienes se encontraban nadando tuvieron que ayudarse entre sí para evitar ahogarse, mientras otros corrían para rescatar a niños y mascotas ante el avance del agua.
El inesperado evento tomó completamente desprevenidos a los veraneantes. La policía, personal de Defensa Civil y ambulancias trabajaron intensamente en las zonas afectadas para asistir a los heridos y evaluar los daños. Aunque en un primer momento no se informaban víctimas fatales, con el correr de las horas se confirmó al menos una muerte y decenas de personas con lesiones de distinta consideración.
Las autoridades continúan investigando las causas de este extraño suceso, mientras recomiendan extremar las precauciones y atender las indicaciones de los guardavidas ante cualquier comportamiento anómalo del mar.