“Sin trabajo, solo hay hambre y narcotráfico”. Bajo esa consigna, diversas organizaciones sociales de todo el país llevaron adelante hoy una Jornada Nacional de Lucha y Solidaridad. La protesta se expresó en cientos de ollas populares distribuidas en distintos puntos del territorio, con el objetivo de visibilizar la situación crítica que atraviesan los barrios populares y exigir al Gobierno nacional respuestas urgentes.
Los reclamos centrales apuntaron a la apertura y aumento del Salario Social Complementario, una ley aprobada por unanimidad en el Congreso en 2016, considerada una herramienta clave para la economía popular y el trabajo informal. Además, exigieron la restitución inmediata de los alimentos a comedores y merenderos comunitarios, cuestionando la auditoría realizada por el Ministerio de Capital Humano, a la que calificaron de “mentira”. Señalaron que la falta de asistencia golpea de manera directa a miles de familias, en particular a niños y adultos mayores que dependen de estos espacios para su alimentación diaria.
Desde las organizaciones advirtieron que “la otra cara de la motosierra a las políticas sociales” es el avance del hambre y el narcotráfico en los barrios. Según denunciaron, la ausencia del Estado ha dejado un vacío que es ocupado por el consumo problemático y las redes delictivas, lo que profundiza la violencia y la desesperanza. “Mientras la comunidad queda atrapada en la necesidad, el gobierno beneficia a los sectores más concentrados de la economía”, remarcaron.
En horas de la mañana, los movimientos sociales brindaron una conferencia de prensa de lanzamiento, donde explicaron los fundamentos de los reclamos y adelantaron que, de no haber respuestas, continuarán con nuevas medidas de protesta en las próximas semanas.