Los obispos de la diócesis de Quilmes, monseñor Carlos Tissera y monseñor Eduardo Redondo, emitieron un comunicado tras el hallazgo de los cuerpos descuartizados de Brenda del Castillo, Morena Verdi y Lara Gutiérrez —tres jóvenes de 20 y 15 años— en Florencio Varela, ocurrido luego de varios días de búsqueda.
En el mensaje, los prelados manifestaron su “profunda consternación” y expresaron “dolor por la muerte” de las jóvenes, lamentando que este crimen se produzca “cercano al Día Internacional contra la explotación sexual y el tráfico de mujeres, niñas y niños (23 de septiembre)”, lo que consideran un llamado simbólico a la reflexión y a la acción social urgente.
Al mismo tiempo, repudiaron “todo hecho de violencia y muerte” y transmitieron su “cercanía y oración” a las familias de las víctimas, en nombre de toda la comunidad diocesana.
El comunicado no se limitó al gesto religioso: los obispos exigieron a las autoridades nacionales, provinciales y municipales implementar “acciones prontas y efectivas de cuidado y promoción de niños, niñas, adolescentes, jóvenes y personas vulnerables”. En ese sentido, remarcaron la responsabilidad del Estado de cumplir con su rol protector y preventivo.
Por otro lado, recordaron el mensaje que la Conferencia Episcopal Argentina difundió el 26 de junio, en el que se advertía que “si el Estado se corre, entra el narcotráfico”. Retomando esas palabras, invitaron a toda la sociedad a asumir un compromiso activo en “cuidar y defender la vida”, destacando que no alcanza con lamentar los hechos, sino que es necesario intervenir para transformarlos.