Franco Lütens, el sacerdote de la Diócesis de Quilmes que fue detenido ayer, será indagado hoy por la fiscal Bárbara Velazco, de la UFI N° 8 de delitos contra la integridad sexual.
El cura, que se desempeñaba en la parroquia María del Buen Ayre de Berazategui, había sido denunciado en 2024 y está acusado de “abuso sexual gravemente ultrajante con acceso carnal reiterado, agravado por ser cometido por un ministro de culto, en concurso real entre si, y corrupción de menores agravado”.
Las víctimas: dos mujeres y un monaguillo, todos menores de edad.
Las presentaciones judiciales ya habían motivado, en junio de 2024, que el obispo de Quilmes, Carlos José Tissera, decidiera el apartamiento del sacerdote de sus funciones pastorales. Ayer en la localidad de Ranelagh se concretó el allanamiento y posterior detención del acusado; la diligencia estuvo a cargo de personal policial de la Sub DDI Berazategui.