La zona ribereña se encuentra sufriendo las consecuencias de la sudestada, que provocó una crecida del río y el desborde en algunas zonas.
El Servicio de Hidrografía Naval mantiene un alerta por crecida para la noche de este martes y notificó que podría superar los tres metros de altura.
Personal de Defensa Civil se encuentran recorriendo la Ribera de Quilmes y la de Bernal de manera preventiva.