Familiares de dos de los capturados por el asesinato de la Policía Federal Micaela Romero, ocurrido hace dos semanas cuando se dirigía a comprar a un kiosco en la zona de Pellegrini y 395, se movilizaron desde la estación de Quilmes hasta la Municipalidad, para reclamar «el apoyo de los abogado de derechos humanos».
Paola, mamá de Matías S., sostuvo que «lo metieron como un perejil en la cárcel sólo por tener antecedentes». «Mi hijo es inocente. Me hicieron un allanamiento y se lo llevan sin tener pruebas alguna. La abogada dicen que no tienen nada en contra de él», le explicó la mujer a Radio FMQ, quien estuvo acompañada por los familiares de Sebastián Garnero, otro de los detenidos.
El crimen ocurrió en la madrugada del 16 de agosto, en momentos en que la oficial de la PFA se encontraba vestida de civil y salió a comprar cigarrillos junto a un amigo a un comercio ubicado en calle 395 y avenida Carlos Pellegrini.
En esas circunstancias, seis delincuentes en tres motos los interceptaron con fines de robo y sin mediar palabras uno de ellos le disparó a Romero, quien se encontraba sin su arma reglamentaria. Finalmente, se detuvo a cuatro sujetos, uno de ellos menor de edad, cuyos familiares se movilizaron hoy a las puertas del Juzgado de Menores para pedir su liberación.