En estos últimos días una nueva amenaza se encuentra deambulando entre nosotros. No es la primera vez que la Argentina sufre un ataque que pone en jaque a nuestra sociedad y no será la última vez que venceremos gracias a la estrategia de la unidad entre todos nosotros. Hubo otro momento de la historia donde también triunfamos desde nuestras casas.
Un 25 de junio desde la costa de Quilmes se pueden observar varios buques flameando una bandera con los colores azules, rojo y blanco. Su objetivo es apoderarse de las riquezas de la actual Argentina para poder engrosar las arcas de su imperio. Es el año 1806 y será la primera de las invasiones piratas comandas por los ingleses.
Quilmes, pueblo testigo y actor de la victoria, aporto su granito de arena para derrotar una y otra vez a los invasores. Fueron estas amenazas las que ungieron de coraje y valentía a los habitantes del Río de La Plata para comenzar su camino hacia la tan ansiada libertad y fueron la piedra angular de la preciada democracia que hoy los más jóvenes pueden disfrutar.
Nuevamente una corona nos amenaza. Aunque esta vez no baja desde los barcos si no que proviene desde los aviones, hiriendo y lastimando a nuestros hermanos argentinos. Otra vez debemos estar unidos, desde nuestras casas y balcones luchando codo para alcanzar la victoria. Es un momento difícil, de complejidad económica y social, pero que a lo mejor pueda ser otra vez el puntapié inicial de la Argentina grande que San Martín soñó.
Ya fue escrito una vez: «Los hermanos sean unidos, porque esa es la ley primera. Si los hermanos se pelean, los devoran los de afuera». Permanezcamos juntos y hermanados, y así podremos nuevamente volver a gritar al cielo en señal de nuestra victoria.
Por Sandra Torres, Presidenta de – Mujeres Líderes en Acción-