Los estudiantes secundarios que este 2020 egresan realizaron hoy el UPD (Último Primera Día), un «ritual»» que comenzó a instalarse hace varios años atrás y que consiste en realizar una «previa» en algún salón desde la noche anterior al primer día de clases. La organización, por parte de los estudiantes, lleva meses e incluye el consumo de alcohol de manera excesiva.
La reunión se extiende hasta la madrugada para luego, juntarse con egresados de otras escuelas en alguna plaza céntrica para posteriormente ir a la puerta del establecimiento educativo donde con bombos, remeras o guardapolvos pintados, arrojando bengalas de humo se manifiestan.
Finalmente, al horario estipulado y tras cambiarse de ropa, ingresan al colegio.
Este miércoles los adolescentes festejaron bajo una torrencial lluvia que se desató poco después de las 5 y al momento de ingresar a la escuela, a las 7.15
Desde la Defensoría del Pueblo de la provincia de Buenos Aires, proponen que, en las escuelas, se trabaje el UPD como un hecho pedagógico y se desarrollen estrategias para que los padres y la comunidad educativa problematicen la asociación entre consumo excesivo de alcohol y diversión.