La presidenta del Consejo Escolar, Susana Brardinelli, sostuvo que al cerrarse la primera semana del ciclo lectivo, en el Jardín 950 de Solano, aún no comenzaron las clases.
Es porque el agua de la escuela está contaminada y que el problema está registrado desde agosto del año pasado.
“Durante todo el año pasado tuvo un problema de contaminación de las aguas de los tanques. El agua presenta un grado de contaminación que no se puede utilizar ni siquiera para lavar los elementos de cocina”, aseguró Susana Brardinelli, presidenta del Consejo Escolar de Quilmes.
«Nos reunimos con Lozano (Secretario de Educación y Culturas) porque la obra se puede ejecutar con el Fondo Educativo Municipal. El miércoles nos reunimos con los padres, les dimos toda la explicación pero están muy preocupados. Aunque la obra comience el lunes, hay que contratar una empresa, son diez o quince días más otros problemas que vienen acumulados como pozos ciegos sin tapar», agregó la funcionaria.
Brardinelli manifestó que, según el último estudio bromatológico realizado, la situación no cambió en los últimos días, motivo por el que “ni los papás ni los directivos quieren comenzar las clases”. “Estamos de acuerdo”, dijo Brardinelli, al mismo tiempo que manifestó que ayer tuvieron una reunión con funcionarios de la Secretaría de Educación para avanzar en las obras.