Un grupo de trabajadores municipales enrolados en ATE, en su mayoría mujeres, realiza una permanencia en el edificio de la Municipalidad de Quilmes para exigir la restitución de los puestos laborales.
Claudio Arévalo, secretario general del gremio, dijo que “la situación es complicada” porque muchas de las despedidas son sostén de familia.
«Los trabajadores decidieron en asamblea hacer una permanencia pacífica a la espera de una respuesta positiva a raíz de los despidos en el Hospital Oller, en el CUM, y en las delegaciones de Ezpeleta y la IAPI. Hace más de diez días que venimos teniendo negociaciones con el Jefe de Gabinete para evaluar caso por caso. Ellos tienen una versión de los hechos, nosotros otra. Muchos de los trabajadoras son el único sostén de familia», explicó el dirigente.