Este domingo 16 de febrero la Compañía de Jesús, conocidos como los padres jesuitas, iniciaron su presencia en la Diócesis de Quilmes. En la Misa de 11 de la mañana en Nuestra Señora de las Lágrimas (Calle 829 Nº 1870, San Francisco Solano) el Obispo de Quilmes Carlos José Tissera y el Obispo Auxiliar Marcelo (Maxi) Margni presentaron a los religiosos jesuitas Padre Juan José Berli, Padre Agustín Rivarola, Hermano Gabriel Prefumo y Diácono Fabio Raúl Solti, que atendrán esta parroquia y Nuestra Señora de Luján de Quilmes Oeste (Calle 896 y 820, Barrio Dreymar).
El Padre Obispo Tissera, agradeció enérgicamente a la Fraternidad Misionera y Padre Félix Gibbs “por estos valiosos años de ministerio entre nosotros. Se cumple un ciclo de la Fraternidad Misionera que nació y creció con el acompañamiento paternal del querido Padre Obispo Jorge Novak y que continúo dando sus frutos y prodigándose en variados y reconocidos servicios durante el pastoreo del P. Obispo Luis Stöckler y de quien les habla. Miles de hermanas y hermanos guardan y mantendrán grabados en sus corazones tantas semillas evangélicas que han sembrado «¡los fraternos!» en estos largos treinta años de presencia.”
Además, Tissera reconoció que “estoy muy seguro que la presencia de la Compañía de Jesús en nuestra Diócesis de Quilmes, es una gracia concedida por el Padre Obispo Jorge Novak.”
También el Obispo de Quilmes recordó que “Jesús nos invita a ser «sal y luz del mundo» generando nuevos modos de relacionarnos para que nuestras comunidades sean más fraternas y misioneras, en donde cada uno encuentre su lugar”, y reflexionó sobre la situación de los que menos tienen: “No puede ser que no sea noticia que muera de frío un anciano en situación de calle y que si lo sea una caída de dos puntos en la bolsa financiera. Eso es exclusión. No se puede tolerar más que se tire comida cuando hay gente que pasa hambre. Eso es inequidad. Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil…”
Para cerrar, Monseñor Tissera invocó a San Ignacio de Loyola, fundador de los Jesuitas para que “nos ayude a discernir los mejores caminos para despertar en los corazones el deseo profundo de Dios y de su Reino”. La homilía completa del Obispo de Quilmes se encuentra a continuación.