El secretario general de la Unión Obrera Metalúrgica de Quilmes, Francisco Gutierrez, anunció a través de su página de Facebook que la metalúrtica EITAR de Bernal Oeste volvió a producir.
A continuación, el anuncio del ex intendente de Quilmes:
EITAR VOLVIÓ A PRODUCIR GRACIAS A SUS TRABAJADORAS Y TRABAJADORES
El jueves 23 de mayo 2019, después de 59 años de producir y crecer, la empresa EITAR entró en quiebra. Fue una de las mayores fábricas de Argentina, que producía el 90% de los componentes para línea blanca—calefones, calderas, estufas y cocinas— y empleaba hasta 2015 mas de 400 personas, en su mayoría mujeres jefas de familia.
Con el gobierno de Cambiemos—la apertura indiscriminada de importaciones, los tarifazos y la caída del mercado interno—llegaron las suspensiones, la reducción de turnos y de personal. De aquellas 400 trabajadoras y trabajadores, quedaron 240, poco más de la mitad. Hace un año y medio, la patronal inició un concurso de acreedores, a partir de lo cual había alcanzado cierta estabilidad. Pero el embargo de AFIP por sus deudas impositivas la liquidó.
Ese mismo jueves por la noche los dueños de la empresa se llevaron computadoras, la matriceria, los manuales de las maquinas y vaciaron las oficinas de administración. No dieron mayores explicaciones.
Los trabajadores alertados por los vecinos llegaron a la fabrica pero ya era demasiado tarde. Y decidieron quedarse a custodiar el patrimonio para custodiar las maquinas y evitar que los fraudulentos empresarios terminaran de desmantelar la planta. Se iniciaron los tramites para cooperativa, con el objetivo de no perder un puesto de trabajo más y que la fabrica no cierre.
Hoy tenemos 400 familias—que vivían de una empresa modelo de 10 mil metros cuadrados, con buena tecnología y que produce piezas de calidad para termotanques, estufas, cocinas y otros artefactos—están en la calle. Las historias personales de estos trabajadores, la mayoría mujeres jefas de familia, son desgarradoras. Fueron arrojadas al vació con un estado que no les brinda ninguna ayuda. Hacen ferias, pusieron un lavadero en la fabrica, algunos armaron una parrilla y, por la depresión económica, a veces no venden nada.
Pero ninguno ha bajado los brazos, tomaron la planta a la espera de ver si pueden transformarse en una cooperativa, o que la reactivación que se espera en el próximo gobierno lleve a un empresario a invertir en esta industria nacional que supo ser líder de su sector no mucho tiempo atrás.
Los dueños de la empresa, Raúl Gazoto y Mario Borto, prepararon el terreno para esta quiebra fraudulenta. Los trabajadores venían percibiendo un 30% o 40% de sus haberes hasta mayo. Dejaron crecer una deuda impositiva con AFIP para hacer un vaciamiento. Abandonaron la empresa, intentaron desmantelarla y pidieron la quiebra.
El caso Eitar está judicializado y tramita en el Juzgado Civil y Comercial N°14 de Lomas de Zamora, a cargo de Osvaldo Lezcano. “La empresa está en concurso preventivo”, afirma el letrado del sindicato. El juez rechazó el pedido de quiebra de los dueños, habilitó el salvataje, el cram down, y que nos presentemos a hacer una propuesta de cooperativa en formación. Estamos trabajando en esto.
Los trabajadores creen que con el cambio de escenario político, con un modelo de país que apueste a la producción, es viable la continuidad de la empresa, que llegó a ser pionera en la fabricación de válvulas de seguridad y exportar sus productos a siete países.
Los trabajadores quieren hacerse cargo, pagar las deudas y mantener las fuentes de trabajo. Y hoy, a pesar de todo esto, las trabajadoras y trababajadores de EITAR pusieron en marcha la fábrica nuevamente. Se volvieron a fabricar en Argentina termostatos, termocupulas, válvulas que en los últimos cuatro años se importaban.
Fue todo muy emotivo, las lágrimas de alegría y dolor, los abrazos de compañerismo y sobretodo la esperanza de todas esas madres y padres que sueñan con poder mantener dignamente a sus familias. Ahí estábamos las trabajadoras, los trabajadores, los delegados de la UOM Quilmes, su Secretario el Barba Gutierrez y el Secretario General de UOM Antonio Caló. Todos juntos poniendo a la Argentina de Pié.
La planta está ubicada en la ciudad bonaerense de Bernal, donde operaba desde su inauguración en 1960.