Los trabajadores de Kimberly Clark en el marco del plan de lucha que llevan adelante desde hace dos meses ocupando la planta de Bernal pusieron en marcha las maquinarias «para demostrar la viabilidad productiva de la planta y la capacidad de los trabajadores que resistimos las presiones y extorsiones de esta empresa multinacional yanqui».
En una conferencia que contó con una nutrida presencia encabezada por las Madres de Plaza de Mayo y organismos de derechos humanos, diputados nacionales, representantes políticos, sindicales y sociales, trabajadores y vecinos, «hemos rechazado la denuncia penal por usurpación por parte de la empresa, porque reclamar trabajo y defender el sustento de nuestras familias es un derecho elemental que tenemos los trabajadores. En este cuadro de miles de despidos, cierres de fábricas y recesión, acá en Kimberly Clark decimos No al desalojo, seguimos en nuestros puestos de lucha».
En un comunicado de prensa, la comisión interna explicó que «Las reuniones que hemos mantenido con diferentes interlocutores, muchos de ellos futuros funcionarios – como Augusto Costa, a quien se menciona como próximo ministro de Kicillof o Mayra Mendoza intendenta electa de Quilmes- no han dado hasta el momento resultado alguno. A ellos dirigimos nuestra propuesta de poner en pie una mesa de trabajo que incluya a los trabajadores, para elaborar una salida productiva, cuando ya hemos demostrado que hay capacidad de producir.
Responsabilizamos al gobierno de turno y al gobierno electo, por la integridad física de los trabajadores de Kimberly y nuestras familias que nos acompañan en esta lucha, ante la posibilidad de un desalojo que quiere dar una respuesta violenta a nuestro justo reclamo. La respuesta que necesitamos es la decisión de poner en marcha definitivamente esta planta».