El empresario Norberto «Gaucho» Llamas pidió la intervención de la Unión Industrial de Quilmes y cuestionó al actual presidente Horacio Castagnini de quien dijo que «no es empresario ni industrial ya que tiene un criadero de chanchos en Brandsen».
Llamas aseguró que «se aprobó un estatuto para que la figura de Castagnini pueda encuadrar. El estatuto original dice que debe ser empresario o industrial»
“Me llama la atención que una institución que es deficitaria tenga un socio, que se llama empresario, que venga a cobrar un sueldo y se apodere de la institución tomando decisiones de todo tipo y que mienta descaradamente, haciendo creer que es la primera vez en la historia que la institución está al día en Personas Jurídicas”, dijo Llamas.
Por lo que pudo averiguar el empresario en Personas Jurídicas, desde 2008 la UIQ está en falta y aún no está reconocido Castagnini como presidente sino que figura Guillermo Gardella, su antecesor.
Entre otras irregularidades detectadas, Llamas mencionó ventas de terrenos a precio vil en el Parque Industrial, falta de rendición de dinero, etc.
“Vamos a pedir la inmediata renuncia y que todas las ventas y todos los movimientos que se hicieron del 2016 en adelante queden nulas y que vuelvan todos los terrenos a patrimonio de la Unión Industrial para a su vez poderlos vender nuevamente y juntar los 200 millones que le debemos a ARBA y otro porcentaje menor al municipio”, concluyó Llamas.