El secretario general de ATE Quilmes, Claudio Arévalo, encabezó una ruidosa protesta en el segundo piso de la Municipalidad de Quilmes, donde el intendente Martiniano Molina tiene su despacho.
Reclaman la reincorporación de cinco empleados despedidos. Entre ellos, hay una mujer embarazada de cinco meses que quedó sin cobertura médica y otra trabajadora que está en período de amamantamiento.
A la protesta, se sumaron trabajadores del hospital de Quilmes que quieren que el intendente interceda por la falta de personal médico y de limpieza.