Numerosos comercios de Quilmes cerraron sus puertas, para ver el partido entre Argentina y Croacia y reabrirán al finalizar el encuentro..
Durante el transcurso del partido hubo muy poco movimiento en las calles de la ciudad, generándose un clima similar al de los feriados.
Lo curioso es que las cadenas de electrodomésticos que están sobre la peatonal Rivadavia bajaron sus persiano o bien no dejaron a la vista de los transeuntes las pantallas para ver el partido desde la calle.
En algunos locales gastronómicos, se ofrecieron menúes especiales a los clientes para atraerlos a la hora del partido.