Un equipo de guardavidas rescató sanos y salvos a dos kitesurfistas que estaban a la deriva a 700 metros de la costa del río de Quilmes.
Las velas se habían caído por lo que no tenían posibilidad de salir.
De inmediato se activó un operativo con una lancha, el apoyo de una unidad en tierra un cuatriciclo y un operador en base.
Los rescatistas lograron desenredar a las víctimas de sus equipos náuticos y los trasladaron hacia la costa.
Uno de los dos kitesurfistas sufrió un ataque de nervios.
