La imprenta, que desde hace décadas funciona en Yrigoyen 316 de Quilmes presentó quiebra y por ese motivo los trabajadores realizaron una manifestación en la vereda.
Los 16 empleados se declararon en guardia de los activos de la empresa, al encontrarse el lunes con el portón cerrado y con faltantes de maquinaria.
Así lo indicó Héctor Pelozo, delegado gremial y representante de la Federación Grafica Bonaerense: «se encontraron con la falta de herramientas específicas de las maquinarias, mesas de encuadernación y materia prima que faltaba; trabajos que habían hecho el viernes que ya no estaban más en una clara maniobra de vaciamiento».