«Los pedidos vienen generalmente desde lo personal y familiar. Algunos frente a la inseguridad del trabajo, por miedo a que lo echen del trabajo. Hay una inseguridad y un miedo constante», aseveró Juan José Basalo, párroco del santuario ubicado en Mosconi casi Lamadrid de Quilmes Oeste.
La iglesia abrió sus puertas a las 0 y de acuerdo a lo estimado, se esperan entre 15 y 20 mil personas a lo largo del día para participar de las misas o simplemente para ver la imagen del patrono del pan y del trabajo.
Como es habitual, sobre la avenida Mosconi y dentro del santuario se armaron stands de venta de artículos religiosos y de comida.
Además, diáconos y sacerdotes bendijeron estampitas o espigas para los fieles.
Este año, la celebración se hizo bajo el lema «Renovar el servicio».