Son los que están afiliados a ATE (Asociación de Trabajadores del Estado) y se desempeñan en la Universidad Nacional de Quilmes.
Jimena Romero, delegada de UNQATE dijo que «el conflicto data de hace más de 8 años que sufrimos discriminación sindical. La Universidad no termina de admitir que ATE tiene legitimidad para representar a los compañeros».
Agregó que «estamos pidiendo de manera taxativa al rector que nos reciba y genere una mesa de diálogos. Tenemos infinidad de reclamos que no están siendo atendidos y el rector hasta ahora no ha abierto las puertas. Nos deriva con una funcionaria de segunda línea que no da respuestas a nuestros reclamos».