Un grupo gerenciador se hizo cargo de la clínica materno infantil ubicada en Brandsen entre Moreno y San Martín.
Los nuevos administradores se pusieron al día con los sueldos de los empleados y de esta manera, tras 20 días que estuvo cerrada, volvió a funcionar.
La clínica venía arrastrando conflictos gremiales por los graves problemas económicos de los antiguos propietarios.
Hacia fines de 2016 y durante parte del 2017 los trabajadores afiliados al gremio de la sanidad realizaron varias medidas de fuerza.
Con la reapertura, producida en las últimas horas, ya se normalizó la atención.
El objetivo de los nuevos dueños es recuperar el prestigio que tuvo durante décadas esta tradicional maternidad.