Una familia de la Ribera de Quilmes tuvo que ser evacuada, varias calles anegadas y algunos árboles y cables caídos fueron las consecuencias de la gran cantidad de agua caída desde el mediodía de ayer hasta las primeras horas de este lunes.
El Servicio Meteorológico anticipa que a lo largo de la jornada se registarán algunas tormentas pero que hacia la noche la situación mejorará.
La Dirección de Defensa Civil informó además que los arroyos, si bien están en un nivel alto, no llegaron a desbordar mientras que el río también se mantuvo en su cauce.
Como es habitual, se anegaron calles en la zona de Villa Luján, la calle Cevallos entre Conesa y Otamendi, y otras zonas periféricas como el barrio La Esperanza Grande, donde los desagues se encuentran tapados o en mal estado, por lo que se hace difícil el drenaje.
El acceso a la escuela 10, de Humberto Primo entre Mozart y Zola quedó totalmente anegado