El intendente de Quilmes Martiniano Molina fue invitado a participar de la sesión especial por el Día Nacional por la Memoria, la Verdad y la Justicia.
Luego de escuchar los discursos de los concejales, el jefe comunal dio su discurso en el que reclamó “fortalecer la memoria” y afirmó que el ex Pozo de Quilmes se encuentra en “proceso de desafectación”.
Molina recordó como una «fecha triste» la del 24 de marzo de 1976, cuando “el país perdió libertades y derechos”. “Es importante destacar que ante la brutalidad hubo quienes se opusieron y pudimos recuperar el voto popular”, exclamó.
También hizo referencia al ex centro clandestino de detención conocido como el «Pozo de Quilmes», un año después de su fallida frase cuando confundió una consulta sobre el mismo con un bache.
Sin entrar en polémicas dijo que «en Quilmes también la represión y la persecución golpeó con saña, instalando centros clandestinos de detención, donde se sometió a la población al imperio del terror y de la muerte”, dijo.
Además, recordó la participación el municipio para convertir al pozo en sitio de memoria: “a principios de 2016 el colectivo junto a la Subsecretaría de Derechos Humanos impulsamos la propuesta. Para ello se trabajó en la elaboración de un proyecto de ley que fue promulgado en diciembre de 2016. Hoy sí podemos decir que se encuentra en proceso de desafectación”.