Personal de Defensa Civil junto a una brigada especializada en materiales peligrosos retiró un tubo arrojado en la vía pública y que habría provocado, mareos y dolor de garganta y de cabeza entre los vecinos. Ocurrió esta tarde en la intersección de 893 y 815.
Concurrieron una ambulancia del SAME y personal policial que cerró el perímetro donde se encontró el elemento, mientras los brigadistas arribaban a la zona.