Distintas zonas de Quilmes siguen padeciendo los problemas de falta de luz.
Ya no es excusa el excesivo calor o el frio. De un momento a otro, cientos de usuarios se quedan sin servicio y lo que es aún peor, sin expliaciones.
La vereda este de Yrigoyen entre Alsina y Videla es un claro ejemplo.
En esa cuadra conviven edificios y comercios y desde hace unas semanas sólo funciona una fase de la luz.
Esto hace que, por ejemplo, un edificio de 10 pisos como el de Yrigoyen 516 tenga energía suficiente para usar ascensores y tener luz en los departamentos, pero no agua ya que los motores se alimentan por otra fase.
O que un local de pago de impuestos tenga que usar un grupo electrógeno para poder atender.
Sin embargo, uno de los casos más graves es el de un kiosco que el fin de semana con los golpes de energía perdió 5 heladeras y una fotocopiadora. Además, el sistema automático de la persiana también se rompió por lo que sus propietarios atienden desde la calle y solo venden aquello que no se conversa en la heladera: «Los arreglos de los artefactos quemados rondan los 60 o 70 mil pesos. De luz pagué 2.800. Sin embargo no tengo respuestas», dijo el kiosquero.