Una veintena de trabajadores fue despedido de la sucursal de Yrigoyen y Conesa.
En su mayoría son afiliados al Centro de Empleados de Comercio que el viernes realizó una ruidosa manifestación para reclamar mejores condiciones laborales y salariales.
La protesta fue recibida a los palazos por un grupo de choque que aguardaba la llegada de los referentes gremiales.
Esta mañana se conoció que 20 personas recibieron su telegrama de despido y, en paralelo, hay una importante custodia frente al hipermercado por temor a una nueva movilización.